|
 Surgida a raíz de su relevancia como una de las terminales del ferrocarril transístmico, Colón es la segunda ciudad de la República , pero por su comercio, bien podría ufanarse de ser la capital del hemisferio. Situada a la entrada del Canal en el Mar Caribe, es el principal puerto para el tráfico de casi toda la mercancía de importación y reexportación de la nación. La entrada caribeña del Canal de Panamá ha sido transformada en el sistema portuario más grande de América Latina, superando incluso al puerto de Miami. Aparte de sus puertos, la ciudad de Colón es un sitio donde se puede degustar de suculentos platos de la cocina afroantillana. El Fuerte de San Lorenzo (El Real de Chagres) Construido para proteger a las naves españolas que hacían el trayecto desde la desembocadura del Chagres hacia Nombre Dios o Portobelo de los ataques de piratas como Henry Morgan, el Fuerte de San Lorenzo es la fortificación española más impresionante que todavía queda en pie en Panamá. Este fuerte formaba parte del sistema de defensa de las ciudades de Colón, Portobelo y San Lorenzo en la costa caribeña de Panamá. El mismo se encuentra aproximadamente a una hora en carro desde la ciudad de Colón. Portobelo En 1668 el infame pirata Henry Morgan se toma Portobelo, después de una cruenta lucha con los defensores españoles. Tras exigir 100 mil pesos por el rescate de este vital puerto, el filibustero abandona la cuidad llevándose un cuantioso botín, así como algunos de los mejores cañones que encontró en las fortificaciones del área. Hoy en día, los cañones que no pudo llevase Morgan todavía apuntan hacía la bahía, en un gesto de vana resistencia. Y es que en su condición de puerto más rico de la ruta entre España y América, durante los siglos XVI y XVII, Portobelo siempre constituyó una tentación difícil de resistir para los corsarios de la época. La Bahía de Portobelo fue descubierta por Cristóbal Colón el 2 de noviembre de 1502, en su cuarto viaje a América. El 20 de marzo de 1597 la ciudad de San Felipe de Portobelo es oficialmente fundada por Francisco de Valverde y Mercado. Portobelo se constituyó después en uno de los sitios más importantes para el trasiego del oro y la plata, con el sistema de Ferias y Galeones, el cual fue establecido primero en Nombre de Dios y después trasladado a la nueva ciudad. Las defensas del puerto consistían en las fortalezas de San Felipe de Sotomayor, Santiago de la Gloria y San Jerónimo. Al echar anclas la flota en Portobelo, se procedía a descargar la mercadería de las bodegas de las naves y almacenarla en barracones y tiendas de campaña cubiertas de lona, hasta que en 1630 se comenzó a construir el edificio de Aduana o Contaduría en Portobelo. Hoy en día este edificio todavía se mantiene en pie, y alberga un museo. En su mejor época las ferias se prolongaban por 30 o 40 días y en tiempos de decadencia por diez o doce días. Las cifras permiten estimar que entre 1574 y 1702 fueron enviadas 45 flotas de galeones, ninguna de las cuales condujo menos de treinta millones de pesos. Si en el pasado fue un importante centro comercial, en la actualidad Portobelo es un gran centro de peregrinaje para los devotos del Cristo Negro. El 21 de octubre de cada año se celebra una fiesta patronal en su honor. Texto cortesía del IPAT |